Mostrando entradas con la etiqueta obstáculos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta obstáculos. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de octubre de 2010

El mundo es como tú eres.-



El mundo es como tú eres.

Si tú eres complicado, es complicado. Si tú eres simple, es muy simple.

En otras palabras, tú eres el mundo.

La mente lo complica todo. Incluso la cosa más simple se vuelve complicada por la sencilla razón de que la función de la mente es luchar contra las complejidades y conquistar tierras que ella misma ha proyectado.

Pero, para el corazón, todo es simple. Simplemente toma al mundo tal como es. Y si profundizas un poco más, para el ser, incluso la palabra "simplicidad" es demasiado complicada. Las cosas son como son. Y, en esta experiencia, la existencia se convierte en tu hogar; no en una lucha por resolver problemas, no en una tormenta de emociones, sino en un lugar para descansar y relajarse y dejar que las cosas sean como son...

En lo que a mí respecta, no veo ninguna complejidad en parte alguna.

Todas las complejidades son obra del hombre. La simplicidad es divina.

Al mulá Nasrudin le concedieron una entrevista en una compañía naviera. El director le dijo: "Nasrudin, es un trabajo peligroso. Algunas veces el mar se embravece. Si estás en medio de una gran tormenta, ¿qué harías con tu barco?".Él contestó: "Ningún problema. Simplemente bajaría el mecanismo de defensa que tienen todos los barcos, pesas, enormes pesas que mantienen el barco estable incluso en medio de una gran tormenta".

El director volvió a preguntarle: "¿Y si viene otra gran tormenta...? Él contestó de nuevo: "Ningún problema. Volveré a bajar otra gran pesa". En el ambiente marino a esas pesas las llaman lastres.El director volvió a decirle: "Y si viene una tercera tormenta, ¿qué harías?".Y él volvió a contestar: "Ningún problema... más lastre".

El director no sabía qué hacer con aquel hombre. Le preguntó: "¿De dónde sacas todo ese lastre?". Y el mulá Nasrudin le contestó: "¿Y de dónde saca usted todas esas tormentas?".

De la misma fuente...Cuantas más tormentas me pongas, más lastre bajaré.

La mente crea problemas, levanta tormentas y luego busca el lastre y también crea ese lastre...

Osho

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Reflexiones para una nueva vida.-




Vivimos inmersos en una sociedad cargada de frustraciones, engaños, expectativas incumplidas, carreras sin salida, esfuerzos sin recompensa, egoísmo, y en consecuencia de valores decaídos.

Cualquier cosa que imprimimos en nuestra mente subconsciente, se proyecta en la pantalla del espacio como acontecimientos y experiencias.

Por lo tanto, debiéramos escoger de forma cuidadosa las mejores ideas y pensamientos que alimenten nuestra mente consciente, desechando las ideas nocivas, destructoras de la paz interior y del amor.

Toda frustración se debe a engaños, expectativas, y deseos no cumplidos.

El egoísmo del ser humano, y de los gobernantes, ha construido una sociedad desordenada y desigual, basada en la artificiosa teoría de derechos y expectativas incumplidas, en el engaño, en la descoordinación y en la inseguridad.

La mentira crea desconfianza en verticalidad y rompe los principios esenciales.

Si fijamos demasiado nuestra atención y comentamos frecuentemente los obstáculos, demoras y dificultades, la mente subconsciente formará un "muro de contención" y bloqueará nuestra felicidad y la paz del espíritu.

El principio de la vida correrá de forma rítmica y armoniosa si afirmamos conscientemente: Estoy seguro que el poder subconsciente que me da este deseo, se está llenando dentro de mí. Esto disolverá los conflictos.

Hemos de comenzar a pensar desde el punto de vista de las verdades eternas y de los principios de la vida, y no desde los puntos de vista del miedo, la ignorancia y la superstición.

No podemos permitir que otros piensen por nosotros, debemos elegir nuestros propios pensamientos y tomar nuestras propias decisiones, porque cada uno es el capitán de su propia alma.

La vida es una comedia para los que piensan, y una tragedia para los que sienten